Oraste una vez, dos veces, tres veces por algún problema ¿y ya te pareció suficiente? ¡En este post vamos a ver que la oración es como un arco y que tenemos flechas ilimitadas!

FLECHAS DE LA VICTORIA: UN CONSEJO DE ORO SOBRE LA ORACIÓN (¡GARANTIZADO!)

En 2 Reyes 13 encontramos una interesante ilustración de la oración. El profeta Eliseo estaba enfermo y casi muriendo. En este contexto, el rey Joás cuando le fue a visitar le dijo que tome un arco y flechas, y así lo hizo (vs. 14-16). “Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria” (v. 17b). Eliseo ordenó entonces que el rey lanza contra la tierra. Joás disparó contra la tierra tres veces y se detuvo (v. 18). “Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotada a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria” (v. 19).

Si consideramos que cada flecha es una oración hecha, entonces podemos sacar una lección muy importante de este texto bíblico: cuanto más oramos, más Dios nos da la victoria sobre nuestros enemigos. A menudo oramos poco sobre un tema. Nuestra situación es la misma que Joás: utilizamos sólo tres flechas y ya consideramos haber orado lo suficiente. ¿No es así, querido joven?

Después de tres flechas seguramente seremos contestados, pero, como le sucedió a Joás, Dios ciertamente dará menos de lo que tenía que darnos. Cuanto mayor sea la frecuencia, cantidad y persistencia, más Dios nos dará. Por lo tanto, nuestra oración debe perseverar hasta recibir todas las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Necesitamos orar insistiendo, lo que hará que el Señor nos satisfaga por completo.

La oración perseverante no es fácil, ya que es contraria a nuestra disposición natural. Pero sin una oración constante, no hay camino para una vida espiritual victoriosa. Recuerde: la oración constante hace que Dios responda a la solicitud por completo. Así como Joás, hay veces que oramos por alguna dificultad, pero el primer triunfo desanimamos de orar y considerar el asunto resuelto. Sé diferente, sé un joven de oración.

Independientemente del grado de dificultad de su situación, ¡ora! La oración es hablar con Dios. Cuanto más oramos, más ejercitamos nuestra fe y más íntimos con el Señor nos tornamos. Debemos perseverar hasta que Dios elimine completamente a nuestros enemigos. Tenemos que seguir usando las flechas hasta que Dios tenga la victoria completa. Y recuerde: muchas oraciones, grandes y completas bendiciones!

¡Jesús es el Señor!

“Orad sin cesar” 1 Ts 5:17

Texto inspirado en el texto “La flecha y la oracióndel libro “La base de la victoria“, la serie En todo una lección.

Traducción del artículo “Flechas da vitória: uma dica de ouro sobre oração (garantido!)” (Blog Eu vos Escrevi).

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