Buena Nueva de Gran Alegría. Éste es un libro de sólo 77 páginas, 17 crónicas con palabras muy prácticas, objetivas y antes de finalizar el capítulo hay una pequeña oración que te ayudará a absorber aún más su contenido. Fin.

¡No, espera ahí! Sonó muy aburrido, ¿no? Ni si quiera me dio ganas de leerlo. Mmm, bueno, déjame intentarlo nuevamente:

¡¡ BUENA NUEVA DE GRANDE ALEGRÍA !!

¿Cuál fue la mejor noticia que ya te han dado en tu vida? ¿Qué es lo que te da placer en esta vida?

“¡Has ganado un viaje todo pago a Disneyland para ti y más un acompañante!, ¡Felicidades: has alcanzado el título de universidad que tanto estabas esperando!, ¡Hicieron una película del libro que tanto te gusta! O quizás te contaron que la persona de quién tu gustas está interesada en ti…” En fin, son diversas cosas que “alegran” nuestro corazón, pero todas esas son alegrías que se basan en circunstancias que con el tiempo, se desvanecen. Piensa en esto: ese viaje a Disney, después de unos días, tienes que volver a tu casa. Ese título de universidad no vale en nada si no tienes un trabajo donde poder ejercerlo. Tanto el libro como la película solo te garantizan unas horas de satisfacción, y la persona de quien gustas no siempre resultará en el amor de tu vida. “Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.” (Eclesiastés 1:2), esas fueron las palabras del rey Salomón al darse cuenta que toda su riqueza y sabiduría, después de todo, no le servía de nada para satisfacerlo interiormente.

Triste ¿no? Pero la vida del hombre siempre fue así. Por siglos, filósofos y sabios por todo el mundo dieron lo máximo de si mismos para encontrar las respuestas para el significado de la vida humana. Aún así, ninguna de esas conclusiones nos satisfacen. Cuanto más conocimiento ganamos, más sentiremos el vacío profundo en nuestro interior. Leemos en Romanos 9:21-23 que el hombre fue creado como un vaso, un recipiente. Entonces, si somos un vaso… ¿de qué estamos llenos?

En 2 Corintios 4:7 dice: “Pero tenemos este tesoro en vaso de barro” queriendo decir que el hombre es un vaso para contener Cristo como su tesoro. Podemos compararlo a un guante que fue hecha para contener una mano. Uno es la apariencia, la expresión; en cuanto la otra la realidad, el contenido. El propósito y deseo de Dios es llenarnos con Él mismo. Pero Dios es santo, y nosotros somos pecaminosos, corruptos por el pecado. Estamos llenos, también, de otras cosas a demás de Dios. ¿Has percibido que tienes hambre y sed espiritual? Todo el tiempo intentamos satisfacer esa hambre y sed con cosas como placer, educación, éxito, en fin, pequeñas y pasajeras alegrías. Pero cuanto más exitosos nos volvemos, más vacíos nos quedamos. Buscamos satisfacción en tantas cosas porque en realidad estamos vacíos interiormente. Intentamos esto y aquello, pero nada puede satisfacer nuestra súplica interior, y nada lo hará sino Dios mismo en Cristo.

Entonces, ¿las cosas que me dan alegría y placer siempre van a pasar? ¿Hay algo que verdaderamente dure para siempre?

¿Quieres saber la respuesta? Tendrás que leer el libro.

¿Sabes a qué se refiere la frase “buena nueva”? Se refiere a una buena noticia; se refiere al evangelio. Pero, ¿cómo el evangelio me puede dar alegría? ¿Qué tanto es lo que está escrito en la Biblia que me puede dar alegría que los placeres del mundo no me pueden dar? Para comenzar, ¿sabes de qué se trata el o los evangelios que se encuentran en la Biblia? “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda más tenga vida eterna.” (Juan 3:16), esas pocas palabras usadas por el apóstol Juan fueron capaces de expresar todo el sentimiento de Dios para con el hombre. Joven, creo que necesitamos recordarnos de nuestra condición antes de ser salvos: estábamos vacíos, nuestra vida era sin significado y estábamos cubiertos de tinieblas. Dentro nuestro había un abismo sin fin. Aún así, Dios quiso rescatarnos, y no lo hizo por medio de ángeles o bienes materiales, Él dio a Su propio Hijo. El Hijo unigénito de Dios es, por tanto, la expresión corporal de Su gran amor por el hombre. ¿Puedes imaginarlo? Tu no eras nada, eras simplemente un pedazo de nada yendo para el lago de fuego… pero ¡aleluya! ¡Dios y Su infinita misericordia te rescató! Él envió a Su único Hijo a la cruz -la peor de las muertes- para que llevase todos tus pecados, fallas, debilidades, en fin, toda tu humanidad caída, para que tu puedas tener una vida. Todo lo que te resta ahora hacer es CREER.

¡Hoy Él es el Espíritu que da vida y está tan accesible y cerca de ti! Abre tu corazón a Él en este momento, confiesa que eres un pecador y experimenta Su perdón. Ore: “Señor Jesús, ¡me abro a ti! Te recibo en este momento; ven hacia dentro de mí y sé mi vida. ¡Te alabo y te agradezco por haberme creado para contenerte! Amén.”

Antes de terminar, quería contarte los beneficios y las ayudas que éste libro te traerá al leerlo:

  • ¿Te sientes con hambre espiritual? Jesús es el pan vivo que descendió de los cielos.
  • ¿Te sientes perdido? Él es el pastor que buscó a la oveja perdida. Él es la viuda que barrió toda la casa para encontrar su dracma perdida. Él es el Padre que recibió con brazos abiertos al hijo pródigo.
  • ¿Te sientes desordenado y vacío, como la tierra antes de la creación del hombre? Él es el Espíritu de Dios quien se mueve para hacer Su obra en ti.
  • ¿Necesitas de un nuevo oportunidad? Él posee Su sangre preciosa capás de limpiarnos de todo pecado y darnos un nuevo comienzo.
  • ¿Necesitas de paz en medio de tanta tormenta? Es solo clamar por Su nombre que Él estará disponible.

Alguien te ama. Alguien se preocupa por ti. Alguien vio algo en ti, algo que nadie pudo ver. Alguien vio que vales la pena. Alguien murió por ti, y lo hizo por amor.

Ese alguien es Jesús, y esa es la mayor buena nueva que alguien te puede dar.

Autor: María Paula Ñañez

Traducción del artículo “Boa-Nova de Grande Alegria – Por que ler esse livro?” (Blog Eu vos Escrevi).

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