Amados lectores, si realmente quieren saber en qué mundo viven, les recomiendo que lean este artículo. Para eso, quiero contarles un poco de mi testimonio, incluyendo la respuesta.

En el año 2000, comencé a experimentar las tinieblas de una manera profunda. Satanás me pintaba cosas como drogas, alcohol, cigarrillo, sexo, rumba etc., como algo lindo.

Probé un poquito de cada cosa y vi que podría continuar. Fue allí donde las tinieblas comenzaron a controlar mi vida. Cada vez quería más y más de aquello, ya que sólo un poco no me satisfacía. No era suficiente para mí. Hasta que llegué a un punto que no quería vivir más: mi vida ya estaba arruinada, parecía que no tenía más salida. Satanás colocaba en mi cabeza que yo no servía para nada, que era inútil, una vaga, sin servicio, que mi familia estaba destruida, PERO…

…Un día, en el fondo del túnel, vi una LUZ por medio de mis amigos cristianos. JESÚS quiso presentarse en mi vida. Lo intentó durante 5 años, pero yo aún Lo rechazaba hasta no aguantar más. Esta vez sí llegué al final del pozo, pero fue allí cuando me rendí a Él. Desde entonces mi vida comenzó a tener sentido nuevamente: mis vacíos fueron llenados, la verdadera felicidad llegó sin necesitar más del alcohol, cigarrillo, drogas o sexo.

     Joven lector, las tinieblas no son sólo estas cosas, hay muchas otras que nos sacan de la presencia del Señor. Ojo, no te dejes engañar, no dejes que Satanás te pinte todo color de rosas, porque es ahí donde caes en vicios. Todo tipo de vicios, no solo drogas.

Nosotros como jóvenes tenemos que tener mucho cuidado, ya que venimos de una descendencia pecaminosa: Adán. Él fue engañado por la serpiente, quién, primeramente, engañó a su esposa Eva. Veamos en Génesis 3:6b:  “ y dio también a su marido, el cual comió así como ella”.

Fijémonos en los versículos anteriores. Dios les advierte que no pueden comer del árbol del bien y del mal, pero ellos desobedecieron y lo hicieron.

En tu vida ¿qué representaría el árbol del bien y del mal?     -tus vicios-

¿Tu también vas a desobedecer?    -tinieblas-

Vimos, anteriormente, algunas cosas del mundo que nos llevan al maligno, pero Dios tuvo tanta pero tanta misericordia de nosotros que si vamos a Juan 3:16 podemos ver: “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado Su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

El versículo no dice: “porque de tal manera amó Dios a tal persona”, sino que dice: “de tal manera amó Dios al mundo.  “El mundo” eres tú, tu familia, TODOS. Allí dice que “para que todo aquel que en Él que cree, tenga VIDA ETERNA”. Jóvenes, el mundo, las tinieblas y Satanás sólo nos llevan a la muerte.

Así como vimos anteriormente con mi testimonio, ya nada me satisfacía y la vida no tenía más sentido para mí. Yo estaba muerta espiritualmente, pero gloria a Dios, porque Jesús vino a traerme  la VIDA ETERNA. Él fue esa LUZ que brilló en el túnel y ahora esa LUZ vive y brilla en mí.

Yo estaba muerta espiritualmente, pero gloria a Dios, porque Jesús vino a traerme  la VIDA ETERNA. Él fue esa LUZ que brilló en el túnel y ahora esa LUZ vive y brilla en mí.

“Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos” (Mt 5:14, 16).

Seamos esa luz para otros jóvenes. No te dejes distraer con las cosas “bacanas” que el mundo y Satanás te puedan ofrecer.

No necesitamos ser tan “espirituales” al punto de asustar a las personas, somos seres humanos también. Joven, quiero animarte a que dejes a Cristo crecer más en ti y a que puedas expresarlo.

Si nos distraemos con las cosas del mundo, alejándonos de Dios por muchas horas ¿de qué va a hablar nuestro corazón?

“Porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mt 12:34b).

Piénsalo bien. Haz una lista de lo que haces en tu día a día, incluyendo tus estudios y trabajo. Mira cuánto tiempo le das al mundo y cuánto a nuestro Señor Jesús. Leer la Biblia, el Alimento Diario, ir a las reuniones, cantar himnos, es muy bueno, pero no es suficiente. Dios nos creó para contener Su vida y Él quiere que nuestra alma (que está compuesta de mente, voluntad y emoción), sea saturada y llenada con Su vida divina.

“Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Jn 5:11-12).

Si estás leyendo este artículo, es porque te llamó la atención el título y me alegro mucho. Espero que te haya servido de edificación y, si conoces a alguien que creas que le interese, enséñale el artículo.

Jesús es nuestro Señor.

Texto original en español

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