En tu dulce presencia aprendí la poesía;

Descubrí cuán fresca es la sombra debajo de tus alas,

Sentí el calor del sol por estar en Tus manos.

Tu luz que me parecía fría y dura

Se convirtió en caliente y suave cuando me puse bajo ella.

Invocar Tu nombre es tierno, arrullador.

La oración es suave, y me lleva más allá; la oración es mi teletransporte.

Tu Palabra tiene un sabor incomparable,

Sazonada en el punto correcto, varía entre amor, reprensión,

Compasión, juicio, misericordia, fuerza, gracia.

Tu vida es ancha, y se expande con ternura,

Y Tu amor…

Tu amor tiene forma de cruz.

Autora: Ana Carolina da Silveira

Traducción del artículo “À Presença da Poesia” (Blog Eu vos Escrevi).

Português

Anuncios