¡La conversión de tus padres es posible! En este post presentaremos 5 acciones poderosas, concretas y prácticas que impactará a tu familia y la acercará a Dios.

Querido joven, en el texto anterior hablamos sobre 8 brechas para cerrar en tu relación con tu familia; hoy hablaremos sobre 5 acciones concretas para la conversión de los padres.

Por medio de actitudes prácticas conseguirás ser un vencedor aunque tus padres no se reúnan. Además, estas acciones concretas harán que tengas un testimonio tan impactante al punto de generar la fe en tus padres (en el caso de que aún no crean en Dios).

Acción #1 – Honrra a tus padres

Por más de que tus padres no crean en Dios o que no se reúnan, obedecerlos y honrarlos es un principio bíblico que debemos seguir. En el post 3 actitudes esenciales para volverte un hijo vencedor se nos fue presentado un versículo que dice:

“Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor” (Colosenses 3:20).

Este versículo muestra que obedecer es agradar al Señor y que eso no viene de nosotros, sino de Dios. Obedecer viene de Dios. Además de obedecer, debemos honrar. Honrar también viene de Dios.

Obedecer y honrar son dos cosas diferentes. Cuando obedecemos, hacemos simplemente lo que se nos fue ordenado. Cuando honramos, hacemos más y de corazón. Lucas 17:10 dice:

Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado decid: Siervos inútiles somos. pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Por lo tanto, más importante que hacer aquello que se nos fue pedido, es hacerlo de corazón y más de lo que nuestros padres esperan. Eso les sorprenderá y les hará preguntarse cuál será el motivo de esa disposición. Con el tiempo, dejará en claro que Dios está en ti, dándote fuerzas para honrar a tus padres.

Si deseas que tus padres se conviertan, más que obedecerlos, hónralos y haz más de lo que te pidan en las obligaciones que te impongan. Si te piden buenas notas, se el mejor de tu clase. Si te piden que arregles tu cama, arregla también tu cuarto. Si te piden que laves los platos, limpia la cocina. Esta acción concreta será un testimonio poderoso de la vida de Dios en ti.

Para producir la fe en tus padres recuerda de la acción concreta #1:

Más que obedecerlos, hónralos y haz más de lo que te pidan en las obligaciones que te impongan.

 

Acción #2 – Actúa con sabiduría frente a los obstaculos

Cuando los padres no se reúnen o no tienen fe, existe una barrera más para ir a las reuniones.

Son en esas horas donde que tu madre encuentra varias actividades de la casa para que hagas. O a tu padre, que no conversa tanto contigo, se le da por charlar justo a la hora de la reunión. O en el peor de los casos, tus padres te prohíben ir a las reuniones, leer la Biblia o cantar himnos cristianos.

¿Qué hacer en esas situaciones?

Cuando nuestros padres son un obstáculo, actuar con sabiduría es saber reconocer la autoridad y sus límites. Eso quiere decir que es importante saber que tus padres son la autoridad sobre tu vida, y que Dios es la autoridad sobre la vida de tus padres (aún si no creen en Dios o no se reúnen). Efesios 6:1-4 nos enseña sobre esa sabiduría:

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Con relación a la primera frase destacada, algunas versiones, como la Católica, dice que los hijos deben obedecer a los padres según el Señor. Es decir, cuando los padres dan órdenes de acuerdo a los que Dios enseña, entonces los hijos deben obedecer.

Interpretando el texto bíblico (Ef. 6:1-4), percibimos que los hijos deben obedecer a los padres, pues son criados sobre enseñanzas cristianas. De esa forma, al obedecer a nuestros padres, obedeceremos a Dios.

Mira, lo ideal es obedecer a Dios y a nuestros padres. Cuando eso no es posible cuando hay dos órdenes diferentes; entonces es mejor obedecer a la autoridad mayor: Dios. Por lo tanto, cuando existe conflicto entre Dios y nuestros padres, debemos volvernos a Dios y obedecerlo.

Esa es una situación que requiere de mucha sabiduría. Debes tomar cuidado para no actuar por impulso y hacer tu propia voluntad. Es importante buscar la paz que viene del Espíritu de Dios en nosotros para saber cómo actuar. Además, siempre es importante consultar con aquellos que tienen más experiencia de vida con el Señor que nosotros: los hermanos mayores. Eso es actuar con sabiduría.

En el caso de que no puedas distinguir que decisión tomar y que no sientas paz, entonces debes orar por tus padres, para que sus pensamientos, decisiones y órdenes muden. Jeremías 29:12-14 nos anima con eso:

“Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré. y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”.

Al invocar el nombre del Señor y orar, seremos cuidados por Él en todas las cosas. Si Dios quiere, Dios podrás rescatar a nuestros padres, conducirlos a Su presencia. Dios podrá mudar sus posiciones contrarias y derribar todos los obstáculos. ¡Ejercitemos nuestra confianza y perseverancia en Dios orando por nuestros padres sin cesar! Recuerden, jóvenes, que las oraciones son como flechas.

Actuar con sabiduría transmite para tus padres una cierta madurez que proviene de la vida de Dios. Después de todo, temer a Dios es el principio de toda sabiduría (Pv 1:7). Entonces, cuando actúas con sabiduría, la vida de Dios se expresará y tus padres podrán verlo. Resultado: ¡la fe en tus padres estará más cerca!

Acción concreta #2:

Actuar con sabiduría ante los obstáculos significa seguir la Palabra, buscar la dirección del Espíritu y el consejo de los hermanos mayores cuando la orden de los padres y la voluntad del Señor entran en conflicto. En caso que tengas dificultad para discernir si existe paz, ora para que Dios cambie el pensamiento, las decisiones y ordenes de tus padres.

Acción #3: Decide firmemente permanecer santo y volverte más fuerte

Cuando nuestros padres no se reúnen, tendemos a apartarnos del Señor y, muchas veces, a probar cosas malas que el mundo nos ofrece. Tenemos que mantenernos firmes, aún cuando las situaciones son contrarias.

Podemos encontrar contaminación hasta dentro de nuestra casa y, si no nos hemos decidido firmemente, seremos contaminados, despreciando nuestra juventud. Al elegir el mundo, perdemos tiempo que podríamos estar ganando para el Señor.

Por lo tanto, necesitamos ser firmes y decidirnos verdaderamente por Dios, así como Daniel, que decidió firmemente no contaminarse con la porción de la comida del rey (Daniel 1:8).  Así como Daniel se posicionó por el Señor, debemos decidirnos firmemente por Él, no contaminándonos con este mundo que nos perjudica tanto en el lado espiritual como en el físico.

Cuando nos decidimos por el Señor, nos volvemos diferentes de aquellos que eligieron alimentarse con la porción de la comida del rey; nos volvemos fuertes en Cristo (Daniel 1:15).

¿Cómo hago para huir de esas cosas, de las atracciones del mundo que están dentro de mi casa?

¡Ahh, y también tu cuarto!

Entra y comienza a disfrutar de Cristo y Su presencia. Alaba, ora y lee la Palabra de Dios. Eso será tu salvación ¡y la de toda tu casa! Tu cuarto es tu lugar de oración; es el ambiente donde tienes libertad para contactar a Dios.

¿Y si no puedo quedarme dentro de mi cuarto?

Si hay algo que te impide quedarte en tu cuarto, diles a tus padres que visitarás a algún hermano que vive cerca de ti y ¡disfruta del Señor junto con él! Tus amigos son relaciones que te fortalecen y te llevan a Cristo, que te ayudan a vencer y a cooperan intercediendo por la conversión de tus padres.

Tener tu momento de oración, loor y lectura dentro de tu casa demuestra que amas a Dios. Además  de ayudarte a volverte un vencedor en tu hogar, eso también ayudará a la conversión de tus padres.

Acción concreta #3:

Decidir firmemente permanecer santo y volverse más fuerte espiritualmente es algo posible y que depende de Buscar a Dios, o que lo puedes hacer tú mismo en tu cuarto o en la casa de tus amigos.

Acción #4 – Expresa el amor de Dios

 Ser amorosos con nuestros padres es algo que hace la diferencia en nuestra familia. Además de ser una muestra de gratitud, es algo que nos trae mucha felicidad. Otra cosa que expresa el amor de Dios es el diálogo. Conversar es muy importante. Es posible aproximarnos a nuestros padres a través de esas pequeñas actitudes.

Joven, si eres distante con tus padres, entonces una forma de aproximarte a ellos es por medio del cariño y del dialogo. Abrazos, besos, apretones de mano, todo eso representa el cariño. Charlas sobre el cómo les fue en su día de trabajo, la economía, deseos, problemas, familia, todo eso representa el dialogo. ¡Comienza a practicar hoy! ¡Esto es algo indescriptible e indispensable!

Esas son las formas de expresar el amor, y Dios es amor (1 Juan 4:8). Expresa el amor de Dios por medio del cariño y el dialogo, y una puerta se abrirá para la conversión de tus padres. En medio de esas charlas puede surgir la oportunidad de contarles una experiencia y, así, ganarás el corazón de tus padres.

Al actuar con amor, estarás dispensando Dios para dentro de tu casa y de tu familia. ¡Vale la pena!

Acción concreta #4: 

Expresa el amor de Dios por medio del cariño y el dialogo, y una puerta se abrirá para la conversión de tus padres.

Acción #5 – Valoriza a tus padres

Joven, el Señor fue quien nos dio nuestros padres. El hecho de que no se  congreguen contigo o de no creer en Dios no cambia eso.

¡Valorízalos!

Oímos con frecuencia que apenas percibimos el valor de las personas cuando las perdemos. Esa no necesita ser nuestra experiencia: ¡podemos valorizar hoy a nuestros padres mientras los tenemos cerca!

La convivencia con nuestros padres hace que nos acostumbremos a ellos, y consecuentemente, nos olvidamos de abrazarlos, besarlos o decirles:

  • «¡Te amo!»;
  • «Papá, eres importante para mi!»;
  • «Mamá, eres maravillosa»;
  • «¡Son tan lindos!».

Puede que no parezca, pero las palabras y acciones entran profundamente en el corazón de nuestros padres y ¡vuelven en una forma tan dulce! Es como una semilla: no aparecen resultados inmediatos, pero el crecimiento se obtiene de a poco. Día a día veremos la diferencia en nuestro hogar.

¡El Señor es extremamente amable! Probamos ese amor todos los días. Muchas veces no correspondemos a ese amor tan grande, pero Él continúan amándonos de una forma singular. Delante de ese amor que no cambia, somos constreñidos y llevados a amarlo sin restricciones. ¡El amor del Señor es encorajador!

De la misma manera, el amor de nuestros padres es encorajador. Retribuir e invertir en eso traerá una cosecha abundante en el futuro.

Somos privilegiados por poder amar a nuestros padres. Que podamos, día a día, recordar de demostrarles nuestro amor. Actitudes así ganarán nuestros padres para Cristo, derrotando, de esa manera, al enemigo de Dios.

Valoriza a tus padres, mientras estás con ellos. Eso marcará cada momento como único y hará que tus padres se sientan especiales. Damos valor a las personas que nos dan valor. Como resultado, tus padres te darán mucho valor y comenzarán a dar importancia a lo de dices. ¡Tu predicación del evangelio será más eficaz!

Valorizar a tus padres hace que ellos te valoricen a ti y a tus palabras. Entonces, cuando hablas sobre Dios, ¡la puerta estará abierta para que el evangelio los alcance! Valoriza a tus padres.

Acción concreta #5: 

Valoriza a tus padres y ellos te valorizarán a ti y a tus palabras. ¡Así, tu predicación del evangelio será más eficaz!

Conclusión:

Jóvenes, si tus padres no se reúnen o no creen en Dios, no es motivo para murmurar, salir de la presencia de Dios y perder la bendición.

En realidad, ¡es una oportunidad!

¡Es la oportunidad de la conversión de tus padres!

La fe en tus padres puede ocurrir. Basta sólo colocar en practica estas acciones concretas y eso te garantizará un excelente comienzo. ¡Espera y confía! Todo es posible para aquellos que creen y son fortalecidos por Dios (Fp 4:13).

Para terminar, revisemos las #5 acciones concretas:

  1. Honra a tus padres. Más que obedecerlos, hónralos y haz más de lo que te pidan en las obligaciones que te impongan.
  2. Actuar con sabiduría ante los obstáculos significa seguir la Palabra, buscar la dirección del Espíritu y el consejo de los hermanos mayores cuando la orden de los padres y la voluntad del Señor entran en conflicto. En el caso de que tengas dificultades para discernir si existe paz, entonces ora para que Dios mude el pensamiento, las decisiones y las ordenes de tus padres.
  3. Decidir firmemente permanecer santo y volverse más fuerte espiritualmente es algo posible. Esto depende de nuestra búsqueda de Dios. Lo puedes hacer a solas en tu cuarto o en la casa de tus amigos.
  4. Expresa el amor de Dios por medio del cariño y del dialogo, y una puerta se abrirá para la conversión de tus padres.
  5. Valoriza a tus padres y ellos te valorizarán a ti y a tus palabras. ¡Así, tu predicación del evangelio será más eficaz!

Ahora ¡practica! Comparte este texto en tus redes sociales y deja tu comentario abajo (leemos y respondemos siempre que se nos sea posible).

Autora: Rayara Yolanda

Traducción del artículo “5 ações concretas e práticas para a conversão dos pais – Série Vida Social (7)

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