Las músicas cristianas necesitan tener letras que representen los sentimientos más genuinos, los que vienen del corazón. Las canciones que cantamos en la iglesia generalmente están basadas en las experiencias de hermanos en Cristo y, muchas veces, están inspiradas en la Palabra de Dios: la Biblia. Cuando están basadas en ella, el proceso de componer se da mediante un sentimiento de fe que se apodera de las promesas de Dios escritas en el Libro de la Vida, aun cuando no las vemos en las situaciones cotidianas. 

Sin embargo, para elaborar una canción maravillosa, un criterio importantísimo es la comunión. La vida con Dios, la voluntad de Dios, el amor de Dios, el propio Dios, los planes de Dios, la gloria de Dios, Cristo y la Iglesia (Romanos 12:2; Efesios 5:32; Romanos 16:25,26; 1 de Corintios 2:7; Efesios 3:3-10; Colosenses 2:2); todos estos aspectos son desconocidos por aquellos que vagan sin Cristo (1 Corintios 1:18-25). Aún para nosotros mismos, los cristianos, estos misterios son “vistos” como con una niebla que nos rodea, o como si los contemplaramos por medio de un espejo (1 Corintios 13:12). No obstante, la realidad, se vuelve nítida mediante la revelación del Espíritu Santo (1 Corintios 2:10; Mateos 13:11; Marcos 4:11). Para recibir revelación, necesitamos estar en comunión con Dios y andar con Él diariamente (Salmos 25:14).

Podemos tomar como ejemplo la experiencia de la letrista Frances Jane Crosby, conocida como Fanny Crosby, nacida el 24 de marzo de 1820, en el municipio de Putnam, Nueva York. Su historia puede inspirarnos y enseñarnos muchísimo. Fanny era ciega desde niña, pero no permitió que esta dificultad la estorbara. A los ocho años de edad escribió un poema declarando que no viviría triste, y que el hecho de estar ciega era un propósito de Dios: Él la usaría para glorificar Su propio nombre a través de su historia, y la ayudaría a desarrollar muchas habilidades.

“¡No puedo y no voy a llorar y suspirar porque soy ciega!”.

El contacto de Fanny con la fe y las escrituras se dio a través de su abuela, que leía la Biblia todos los días, y siempre la incentivaba a estudiar y a pedir conocimiento a Dios. La abuela describía escenas que, normalmente, sólo podrían ser comprendidas cuando eran admiradas. De esta forma, Fanny desenvolvió su capacidad descriptiva. La memoria y el raciocinio fueron trabajados en ella para compensar su falta de visión. 

Ella tenía una memoria envidiable. No solamente registraba de forma escrita sus letras y poemas, ya que no dominaba braille, sino que también recordaba cada letra y memorizaba libros enteros de la Biblia. Su sentido auditivo también sobresalía: tenía una voz soprano y aprendió diversos instrumentos musicales (guitarra, arpa y piano). 

Compuso su primer himno después de los 40 años. Gran parte de sus letras eran fruto de sus experiencias cotidianas con Dios, sentimientos personales y colectivos. Ella oraba siempre antes de escribir un himno y llegó a componer 7 himnos por día, entre los cuales muchos fueron firmados por seudónimos, asteriscos y señales, contabilizando más de 9.000. Además, recibía poco por las letras. No le importaba el dinero, donándolo siempre que podía. Su único deseo era muy simple: que Dios tocara el corazón de las personas a través de su trabajo. El ministerio de Fanny estaba en los bastidores, pero fue importantísimo para impactar muchas vidas.

El himno Blessed assurance (Seguridad Bendecida) fue escrito en 1873. Su amiga, Phoebe Knaap, tocó una melodía muy especial y pidió a Fanny que escribiera la letra. Después de mucha oración, ambas compusieron el himno.

Se cuenta que, en 1876, Dwight L. Moody, un gran evangelista, la convidó para participar de un ministerio y para que narrara su testimonio de fe, tal vez para garantizar que ella era una persona que vivía aquello que cantaba. Fanny entonó un himno, aunque no se sepa con seguridad cual fue. No obstante, el himno Blessed Assurance (168 en el Himnario de la Editorial Árvore da Vida) cabe como testimonio de su vida, pues ella vivía lo que cantaba.

Es exactamente sobre esto que la letra habla. Fanny vivió en una época de epidemia y guerra, un período en el cual muchas personas murieron, pero ella aprendió a sentirse segura en Cristo.

BLESSED ASSURANCE (traducción literal)

Seguridad bendecida, ¡Mío es Jesús!

[Jesús era de ella, así como ella era de Jesús. Esta convicción fue engendrada de la comunión íntima y diaria que tenía con el Señor y del Espíritu que testificaba en su interior.]

Oh ¡qué anticipación de la gloria divina!

[Ella sentía la presencia de Dios de tal forma que quedaba maravillada, pero sabía que eso era apenas una muestra de lo que tendremos cuando nuestro Novio vuelva.]

Heredero de la salvación, comprado por Dios,

[Fanny tenía convicción de la salvación en las escrituras sagradas. Declaraba que era heredera y que fue comprada por Dios.]

Nascido de su espíritu, lavado en su sangre

[Al aceptar a Jesús, ella nació del Espíritu y, al bautizarse y arrepentirse de sus pecados, fue lavada por la sangre de Cristo. En otras palabras, no era una persona que buscaba reconocimiento por sus himnos, sino alguien que tenía una visión, fruto de la realidad que experimentaba.]

Coro:

Esta es mi historia y mi canción

[Esta era la respuesta para los que preguntaban sobre su vida. Ella cantaba aquello que vivía.]

Siempre alabando a mi Salvador;

[Alabando a Dios diariamente y en comunión constante con el Espíritu.]

Esta es mi historia y mi canción

Siempre alabando a mi Salvador;

Sumisión perfecta, deleite perfecto.

[Ella experimentó las promesas de Dios y sabía que realmente valía la pena tomar la cruz para seguirLo. La recompensa era agradar al Espíritu Santo y, de esta forma, permanecer en Su presencia.]

Visiones de éxtasis explotan en mi vista ahora;

[Fanny declaraba que el hecho de ser ciega no la entristecería. Ella pensaba que lo que podría ser un trágico infortunio, era una bendición para su vida. Como algo que colaboró con todo lo que Dios tenía preparado para ella. Y decía que el primer rostro que deseaba ver era el del Salvador.]

Los ángeles, descendiendo, traen de los alto

Ecos de misericórdia, susurros de amor.

Sumisión perfecta, todo está en reposo,

Yo soy feliz y bendecida en mi salvador,

Observando y esperando, mirando a lo alto,

Lleno de Su bondad, perdido en Su amor.

[Fanny estaba satisfecha y descansando en Dios. Se sentía feliz y bendecida con su vida. No se apegaba a bienes materiales, sino que confiaba y esperaba en Dios con un corazón grato y reconociendo la bondad y amor de Dios para con ella.]

“Probablemente, no existe actualmente ningún escritor que apele más a la legítima experiencia de la vida cristiana, o que exprese de forma más clara, los profundos anhelos del corazón humano que Fanny Crosby”. George C. Stebbins

“Puede parecer un poco fuera de moda comenzar un trabajo orando, pero nunca comienzo un himno sin pedir al buen Señor que sea mi inspiración”. Fanny Crosby

El testimonio de Fanny es fuerte y Dios la usaba como canal para bendecir muchas vidas. Tampoco había amargura en su corazón al recordar que no podía ver ( Hebreos 12:15).

Fanny escribió su primer himno en la madurez de su vida cristiana, pero todo comenzó cuando fue incentivada. Que podamos incentivar a nuestros niños y jóvenes a desenvolver dones para la edificación del cuerpo de Cristo. Sin dudas, necesitamos seguir el ejemplo de Fanny como una adoradora, ministra de Dios y sierva sumisa. Como vemos en Juan 4:24, Dios busca adoradores que lo adoren en espíritu y en verdad. Él no quiere bocas llenas de lindas palabras pero con corazones vacíos, distantes y sin realidad espiritual. No podemos solamente vivir aquello que hablamos, sino también debemos vivir todo aquello que cantamos.

Dejamos un vídeo aquí de una bella interpretación de la canción (en inglés):

Autor: Kesia Raquel

Traducción del texto original en portugués MINHA HISTÓRIA, MINHA CANÇÃO – FANNY CROSBY del blog Eu vos escrevi.